
Cooperativismo
Cooperativismo
Pioneros de Rochdale
Bajo este contexto, el sector textil sufre cambios que llevan consigo la organización de los trabajadores que de una manera u otra los obligan a proteger sus derechos de trabajadores.
Pero este proceso, que se lleva a cabo en plena Revolución Industrial, tiene sus antecedentes históricos en las ideas y la práctica de la Cooperación aplicadas a la solución de problemas económicos en las primeras etapas de la civilización.
Muy pronto los hombres se dan cuenta de la necesidad de unirse, con el fin de obtener los bienes y servicios indispensables.
El Cooperativismo ataca uno de los conceptos en que se asientan las políticas individualistas, ya que trata de sustituir el incentivo de lucro individual por el concepto del servicio colectivo, sin que esto impida la adopción del cooperativismo en programas socialistas. El cooperativismo enseña a sumar esfuerzos a favor de beneficios comunes.
Dentro del movimiento cooperativo mundial se destaca el nombre de Robert Owen, a quien se considera el precursor del cooperativismo contemporáneo.
Owen, propietario de una fábrica textil en Escocia, tuvo la oportunidad de conocer a fondo los problemas que asolaban a los trabajadores. Consciente de todo lo que implicaba la superproducción, emprendió una serie de reformas.
La primera medida que adoptó fue la reducción de la jornada laboral. Además, prohibió que se emplearan en sus fábricas niños menores de 10 años. Estos cambios, sin embargo, no fueron aceptados por el resto de los empresarios, por lo que se trasladó a Estados Unidos para impulsar allí su proyecto.
La Revolución Industrial, es una referencia histórica imprescindible ocurrida en Europa, en Gran Bretaña (Inglaterra), durante el siglo que va desde 1750 a 1850 (siglo XVIII), por los cambios ocurridos en la sociedad , ya que esta no fue solamente una revolución política, sino tecnológica; influida por la utilización de algunos descubrimientos en la maquinaria y el de la lanzadera y la hiladora, descubrimientos que transforman la industria textil y la vida en Inglaterra por las consecuencias de estos inventos.
La consecuencia de esta Revolución Industrial transformó a la sociedad, separándola en dos clases sociales: la Burguesía (dueños de las fábricas y los grandes comerciantes) y el Proletariado (los obreros).
Los descubrimientos ocurridos produjeron un gran desempleo, ya que los obreros fueron sustituidos por las máquinas. Esta situación generó un gran caos, en la clase trabajadora, que empezó una búsqueda de instrumentos legales que les favorecieran.
Bajo este escenario, los obreros pensaron que uniendo sus esfuerzos podrían convertirse en sus propios proveedores, organizándose de esa manera la formación de cooperativas de producción y de consumo, que hoy se denominan trabajo asociado.
De esta forma se dio origen a las primeras cooperativas que se formaron, la de obreros textiles de Rochdale (Inglaterra), creada en el 21 de octubre de 1844.
Un grupo de 28 tejedores ingleses abrieron la primera cooperativa que tuvo éxito definido en la historia del cooperativismo. Se les llamó “Los Justos Pioneros de Rochdale” y heredaron un conjunto de normas conocidas como “Los Principios Cooperativos de Rochdale”, los cuales sirven de base al actual sistema cooperativo mundial.
A partir de estos, las nuevas formas de cooperación aparecían casi simultáneamente en el campo económico y social, en todos los países de Europa Central y Oriental, las ideas y prácticas cooperativas se extendieron rápidamente; llegando a América del Norte durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX.
Es importante destacar que las cooperativas, desde sus inicios y en su proceso de desarrollo, establecieron diversas formas de integración y fue así como en 1895 se organizó en Europa la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), institución normadora del Cooperativismo Internacional, que en 1937 se encargó de revisar las reglas de los Pioneros de Rochadle y darles una redacción, hasta llegar a los 7 principios cooperativos que se conocen.
ACI es una de las pocas organizaciones internacionales que han sobrevivido a la primera y a la segunda guerra mundial. Esta proeza fue explicada más tarde por el hecho de que la organización desplegó esfuerzos considerables para concentrarse sobre su objetivo principal, la promoción y la cohesión de las cooperativas, manteniéndose neutral en términos políticos.
El Cooperativismo, a lo largo de su historia, ha sido considerado y definido de múltiples formas: como doctrina política, modo producción, entre otras. Sin embargo, actualmente, a partir de la revisión de su historia, se puede afirmar que el cooperativismo constituye un modelo de organización económico-social, político alternativo, un plan que forma parte importante en la vida socioeconómica de muchos países.
Basado en principios, las cooperativas contribuyen a la construcción de sociedades más justas e igualitarias, oponiéndose a las políticas individualistas, es decir, enseña a sumar esfuerzo a favor de beneficios comunes.
Principios Cooperativos
1. AFILIACIÓN VOLUNTARIA Y ABIERTA
2. CONTROL DEMOCRÁTICO
En las cooperativas de base los miembros tienen igual derecho de voto (un miembro, un voto), mientras en las cooperativas de otros niveles también se organizan con procedimientos democráticos».
3. PARTICIPACIÓN ECONÓMICA DE LOS ASOCIADOS
Usualmente reciben una compensación limitada, si es que la hay, sobre el capital suscripto como condición de membrecía. Los miembros asignan excedentes para cualquiera de los siguientes propósitos: el desarrollo de la cooperativa mediante la posible creación de reservas, de la cual al menos una parte debe ser indivisible, los beneficios para los miembros en proporción con sus transacciones con la cooperativa; y el apoyo a otras actividades según lo apruebe la membresía».
4. AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA
5. EDUCACIÓN, ENTRENAMIENTO E INFORMACIÓN
Las cooperativas informan al público en general, particularmente a jóvenes y creadores de opinión, acerca de la naturaleza y beneficios del cooperativismo».
6. COOPERACIÓN ENTRE COOPERATIVAS
7. COMPROMISO CON LA COMUNIDAD
Símbolos del Cooperativismo
1. El Emblema: dos pinos
El pino en su afán constante de ascender es idéntico al ideal cooperativista que quiere alcanzar altura sublime de la idea. En el emblema cooperativo se usan dos pinos a fin de demostrar con ello la necesidad de una acción de unidad, de conjunto y la mutua cooperación.
Los troncos de dichos pinos se pierden dentro de un círculo, antes de enseñar sus raíces.

1.1. Significado idealista
1.2. Los colores verde y amarillo.
Las bases de los dos pinos aparecen enlazadas indefinidamente con un círculo, símbolo de universalidad y de vida eterna.
Los pinos y el círculo son de color verde oscuro, indicando también vida. En cambio, el fondo del círculo es de color oro simbolizando de esa manera al sol, fuente de luz y de vida.
2. La bandera de la Cooperación.
La primera bandera, adoptada por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) en 1923, era un arcoíris de siete colores que simbolizaba la paz, la unidad y la esperanza, inspirada por Charles Fourier. Sin embargo, en los años 80 y 90, su adopción por otros movimientos causó confusión, lo que llevó a su eventual reemplazo.

La segunda bandera, introducida en 1995 y adoptada en 2001, presentaba el logotipo de la ACI con palomas de la paz y un arcoíris de seis colores sobre un fondo blanco. Aunque buscaba simbolizar la unidad, esta versión tampoco logró el impacto ni la distintividad global deseada, ya que no funcionaba eficazmente como una “marca” reconocible.
La Tercera y actual bandera cooperativa: El símbolo “COOP”. La tercera bandera cooperativa, y la que está en uso actualmente, fue lanzada en noviembre de 2013 durante la asamblea bienal de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Este cambio marcó una evolución significativa en la identidad visual del movimiento cooperativo global, buscando una mayor claridad y diferenciación en el mercado.
Diseño y simbolismo:
El diseño de esta bandera es moderno y funcional. Consiste en la marca “COOP” en color blanco superpuesta sobre un fondo de color sólido. Este fondo de color es personalizable, lo que permite a cada entidad cooperativa elegir la tonalidad que mejor la represente, manteniendo al mismo tiempo una identidad visual unificada bajo el paraguas de la marca “COOP”.
- Marca “COOP” en blanco: La elección del blanco para la tipografía asegura que la marca sea legible y resalte sobre cualquier color de fondo elegido. La palabra “COOP” es una abreviatura universalmente reconocida de “cooperativa”, lo que facilita su comprensión y memorización a nivel global.
- Fondo de color personalizable: Aunque las cooperativas individuales pueden seleccionar su propio color de fondo, el color guindo o ciruela está reservado exclusivamente para la ACI y sus regionales, como Cooperativas de las Américas. Para el caso específico de Panamá, se ha elegido el color verde para su bandera cooperativa con el símbolo “COOP”. Este color simboliza la esperanza, la vitalidad y la fe, valores fundamentales que resuenan con el movimiento cooperativo panameño. Además del guindo y el verde, otras entidades cooperativas pueden elegir entre una gama de colores que incluye azul, naranja, turquesa, verde oscuro (adicional al verde panameño), rojo, negro y blanco, ofreciendo flexibilidad sin sacrificar la coherencia.
La doctrina y filosofía del cooperativismo determina que se identifique y distinga como una organización que promueve el desarrollo del hombre y la mujer, y ayuda en el crecimiento de las comunidades, pueblos y naciones. En este orden de ideas el Movimiento Cooperativo ha establecido unos símbolos que lo identifican.
Propósito del Cambio:
El principal objetivo de esta modificación de identidad gráfica fue establecer una identidad global poderosa y distintiva que permitiera a las cooperativas diferenciarse claramente de otras formas de negocio. Las banderas anteriores, aunque significativas en su momento, enfrentaban problemas de reconocimiento y confusión. La bandera del arcoíris, por ejemplo, fue adoptada por otros movimientos, diluyendo su vínculo exclusivo con el cooperativismo. La segunda bandera, aunque incorporaba el logotipo de la ACI, no logró la universalidad ni el impacto de una “marca” que pudiera identificar directamente a las cooperativas en el mercado.
Con la introducción del símbolo “COOP”, la ACI buscó crear una marca fuerte y fácil de reconocer que trascendiera barreras culturales y lingüísticas, asegurando que el movimiento cooperativo tenga una identidad visual clara y unificada en todo el mundo. Este enfoque en la marca “COOP” subraya la intención de proyectar una imagen moderna y profesional, mientras se mantienen los valores fundamentales del cooperativismo.
3. Himno a la cooperación.
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